La Lucila del Mar
El trazado de la localidad buscó armonizar lo natural con los servicios urbanos necesarios para el confort. Sus calles de arena, sus veredas arboladas con frondosos álamos, eucaliptos y pinos. Las construcciones bajas, predominantemente chalets y dúplexs, hacen de La Lucila del Mar un lugar ideal para el descanso placentero. Su centro comercial comprende supermercados, casas de comida, panaderías, locutorios con acceso a internet, video juegos, heladerías, pizzerías, restaurantes, etc.
Cuenta además con un parador de micros, destacamento policial, sala de 1° auxilios,una hermosa Capilla una muy bella plaza con juegos infantiles y cancha de bochas.
Entre otras actividades se pueden realizar paseos en bicicleta o cuatriciclo. Caminatas por sus amplias playas conociendo el "Castillo Duhau" -primeros dueños de la tierra-.
Cabalgatas por el pinar. Pesca desde la playa, el muelle o embarcada. Disfrutar de un día apacible en el "Solar del Pinar" de la Asociación de Fomento Lucila del Mar.
Para los amantes de las embarcaciones o deportes acuáticos existe una bajada de lanchas autorizada por P.N.A. en la calle Santa Fe. Contratando un vuelo de recreo en el Aeroclub Santa Teresita, tendrá la sensación de ver la villa balnearia con los ojos de una gaviota.
Pero si algo caracteriza a esta localidad es la tranquilidad con que cuenta tanto de día como de noche, ya que su centro comercial es pequeño y no hay locales nocturnos o bailables. Para la gente jóven, San Bernardo, en donde está la movida del Partido de la Costa con sus locales bailables, se encuentra a sólo 20 cuadras.
La Lucila del Mar está ubicada en el Partido de la Costa, km 338 de la ruta 11 interbalnearia. Es una villa balnearia vecina a la localidad de San Bernardo.
La localidad cuenta con una terminal de ómnibus ubicada en Catamarca esq. Entre Ríos y numerosas empresas de micros arriban a la misma.
Indicaciones para llegar a destino
| Telediscado | 02257 | Código postal | 7113 |
| Destacamento policial (911) | 462-107 | Delegación municipal | 462-380 |
| Parador de micros | 462-196 |
Este relato será algo dolineano (de Alejandro Dolina) pues en él intervienen los refutadores de leyendas y hombres
sensibles de La Lucila del Mar.
Remonta la historia a 1950, año en que comienza el loteo en la zona, bajo el mando de Rebagliatti, primer presidente de la
Asociación de Fomento.
El muelle de pesca toma forma, pues estaba incluído dentro del 2° Plan Quinquenal de Juan Domingo Perón.
Había dos bandos o barras de fundadores: los que vivían en Quilmes y los residentes de La Lucila, partido de Vicente López.
Fueron éstos últimos los que impusieron, simplemente, el nombre de La Lucila.
Transcurrido un tiempo el jefe de correo de Mar de Ajó tomó la determinación de agregarle "del Mar" porque, al no existir
los códigos postales, había muchas equivocaciones con la localidad homónima del Gran Buenos Aires. Y así quedo
formalizado:La Lucila del Mar, también llamada El Jardín de la Costa, La Capital del Silencio y, últimamente,
El Country.
Finalmente refutando una falsa leyenda, el nombre Lucila no es tomado de la hija menor de don Zapateiro que -entre otras cosas- era amiga
de mi hermano y más jóven que él, nacido en 1958, cuando La Lucila ya cumplía casi 10 años de historia
feliz y tranquila, como sus playas, sus eucaliptos, sus pinos y su muelle, terminado en 1957.
Fuente: Guía San Bernardo Total